Proverbios 10:9

El que camina en integridad anda confiado;

Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.

El ser cristiano es vivir siendo gobernado por Dios, por su Palabra obedeciéndola en todo momento, es desarrollar en nosotros al hombre espiritual y vivir bajo valores eternos.


Teniendo en mente esto, veamos entonces ¿Cuales son los beneficios de la integridad?

 

  1. Ejemplo de Vida para otros:

    ¡ERES UN TESTIMONIO VIVO A LOS DEMÁS!

Si te falta integridad, tu testimonio no tiene valor, no te escucharán cuando intentas hablarles del Señor.

La gente confía en el íntegro y en consecuencia permiten que estas personas influyan en sus vidas y los toman como modelos a seguir.

Tus acciones dicen más que tus palabras y el íntegro no teme lo que otros puedan decir de él porque aunque lo quieran difamar los demás no creerán esas palabras porque conocen su manera de actuar.

Vive lo que dices siempre.
Tito 2:6-8
“6 Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;7 presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,8 palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.

2. Fortalece nuestro Hombre Espiritual:


Cuando actúas en base a la Palabra de Dios, tu vida camina en integridad por lo tanto tu hombre espiritual se fortalece y tu alma, cuerpo están sometidos.

Pasarás tentaciones y momentos difíciles pero vencerás porque caminas en base a la Palabra.

David dejó de lado la integridad y obtuvo la mayor derrota en su vida; lo cual  lo afectó en lo físico, emocional y espiritual.

Dios lo restauró cuando se arrepintió pero tuvo que vivir con las consecuencias de su desobediencia.

Tengamos esto siempre presente.
Proverbios 11:13
“La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos”.

Toda caída en nuestras vidas no es de la noche a la mañana; siempre lo preceden detalles en los que se denota la ausencia de integridad como sucedió en el caso del Rey David en esta etapa de su vida.

De nada le sirvieron las grandes victorias del pasado cuando en un momento descuido al Hombre Espiritual y permitió que su carne y alma tomaran control.

PASOS PARA VIVIR EN INTEGRIDAD
Los griegos eran expertos en hacer figuras en mármol.

Muchas veces al estar trabajando el mármol descubrían grietas en él, la cual, naturalmente, le quitaba valor a la obra.

Algunos, entonces, cubrían esas grietas con una cera especial; la pulían y quedaba aparentemente perfecta, pero cuando la figura era expuesta al calor del sol la cera se derretía y quedaba descubierto el engaño.

Por eso, era común encontrar, donde vendían esas piezas de mármol, un letrero que decía: “Se venden figuras en mármol puro; sin cera.”

De ahí, viene nuestra palabra en español sincera/o.
El diccionario define sincero como:

La persona que habla y obra según lo que piensa realmente, sin mentir, ni fingir.

Eso es lo que significa integridad:

Sin grietas.

Permite que el Espíritu Santo obre en tu vida, para ello debes:

• Dejar que quite cosas de ti. (conductas, hábitos, personas, y en algunos casos hasta objetos etc.)

• Ponga cosas en ti. (nuevas conductas, hábitos, personas etc.)

• Ordene tu vida.

Debemos hacernos una pregunta:

¿realmente estamos viviendo en integridad?

O ahora nos percatamos que no estamos siendo íntegros delante de Dios.

 

Tomemos la decisión de dejar que el Espíritu
Santo tome el control y realizar los cambios necesarios.

 

Como David delante de los hombres podríamos pasar como no culpables de nuestra falta de integridad pero delante de Dios nunca lo lograremos.

 

La integridad empieza en lo íntimo de tu vida.

 

David estaba solo cuando inició este proceso de caída en su vida.

 

Las grandes caídas espirituales no son del día a la noche sino que se dan cuando existe falta de integridad en los íntimos de nuestro ser.

Cuando delante de todos somos personas intachables pero al hacer un chequeo de nuestros pensamientos y esa área de nuestro ser que solo Dios y nosotros mismos conocemos podemos decir: “no hay camino de perversidad en mí”.

Es en ese momento en que podremos decir que vivimos en integridad.

A Urías su integridad de costó la vida pero su ejemplo de vida ha trascendido los tiempos y ha llegado hasta nuestros días.

Él defendió con su vida sus principios.

 

Busquemos que nuestra vida sea un ejemplo a seguir para esta y todas las generaciones que vendrán hasta que el Señor venga.

Recordemos que:
La integridad no es un don espiritual sino que es el resultado de autodisciplina y nuestra decisión de actuar en obediencia a la Palabra y los mandatos de Dios a nuestra vida en todas las situaciones.

 

No tomes atajos para llegar a ver cumplido el sueño de Dios en tu vida, más que ver producto final en tu vida, Dios quiere ver tu integridad en ese proceso que ha determinado para que llegues a cumplir su voluntad.

Sometiéndote en todo tiempo en obediencia a sus mandatos.