Job 1:1

1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

  1.  Nuestro caminar con Dios determina que tengamos o no su favor.

Miremos a Job, en este hombre había:

  1.  una actitud correcta:  “…hombre perfecto y recto…”
  2.  una disposición apropiada: “temeroso de Dios”
  3.  En Job hallamos determinación: “…y apartado del mal”
  4.  Cuando caminamos con Dios, experimentamos Sus bendiciones físicas y materiales. Job 1:2-3

2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas. 3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.

  1.  Job mantenía una vida de íntima relación con Dios, clamando por su vida y la de su familia. Job 1: 4-5

4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. 5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

 

  1.  Era un clamor diario
  2.  Quien ora, clama en Su presencia, recibe bendiciones.
  3.  El enemigo espiritual está a la puerta procurando nuestro mal
  4.  Satanás, como príncipe de este mundo, se encuentra atento a lo que hacemos los hijos de maldad pero también los hijos de Dios

Job 1:6  Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.

1 Pedro 5.8, 9 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

  1.  Satanás gobierna y rodea al mundo gracias al poder que le da el pecado del hombre.

Dios jerárquicamente tiene dominio aún de Satanás, aunque el enemigo haga alarde de su poder (Job 1:7) Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.

  1.  Dios valora a quienes andan en Su presencia en rectitud y apartados del mal (Job 1:8) Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?
  2.  Nuestro adversario espiritual pone en tela de juicio nuestro andar con Dios.

El convencimiento que mueve a Satanás es que sólo buscamos a Dios cuando somos bendecidos (Job 1:9)Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

  1.  Evaluemos por un instante: ¿Servimos a Dios solo en los momentos de bendición o también en los períodos de crisis?

III.  Dios protege nuestra vida , familia y pertenencias

  1.  Dios genera alrededor nuestro tres círculos de protección (v. 10 a) ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene?
  2.  Sobre nuestra vida
  3.  Sobre nuestra familia
  4.  Sobre nuestras pertenencias
  5.  Si andamos en Su presencia, Dios bendice la obra de nuestras manos (v.10 b) Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.
  6.  Si nuestra fidelidad a Dios nace de lo más profundo del corazón, permaneceremos con Él por encima de las circunstancias adversas. Esto es lo que pasó con Job.
  7.  Vinieron ataques contra la familia de Job (v18-19) 18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito; 19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.
  8.  Vinieron ataques contra sus posesiones materiales (vv. 16, 17) 16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia. 17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
  9.  Como es natural, Job experimentó un período de depresión (v. 20) Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró.
  10.  El ser humano reacciona frente a factores externos.
  11.  Delante de Dios es comprensible que una persona en problemas se angustie.
  12.  Si dependemos de dios, permaneceremos fieles en medio de la adversidad
  13.  Job manifestó en todo momento una íntima dependencia de Dios (v. 21) y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
  14.  Al igual que Job debemos reconocer que Dios tiene control sobre todo lo que acontece alrededor
  15.  Al igual que Job, debemos reconocer que solo somos administradores de los bienes que Dios nos confía.
  16.  Al igual que Job debemos guardar integridad delante de Dios a pesar de las circunstancias (v. 22) En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Conclusión:

Dios nos llamó a ser bendecidos. Es algo inherente a nuestro caminar con el Señor.

Pero no podemos esperar que, si andamos con un pie en el mundo y otro en las cosas divinas, todo saldrá bien, a pedir de boca.

Hay una causa, lo que hacemos, y un efecto, lo que recibimos.

¿Cuál es su situación? Acaso espera bendiciones del Señor sin pagar el precio de ser fiel a Él?

Es importante que revises hoy tu vida y cómo estás obrando.