Pablo ha dedicado 11 capítulos enseñándonos el evangelio de Cristo, mostrándonos un panorama general  y sobre la base de esa gran obra de salvación para todos los que creen en Cristo, él ahora comienza estructurar su aplicación para la vida en el capítulo 12:1“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios. . .”.

En otras palabras, la vida cristiana está edificada sobre la misericordia de Dios.

No somos un pueblo que trata de ganar el favor de Dios.

Somos un pueblo que está sorprendido porque mediante Cristo se nos ha mostrado un favor absolutamente inmerecido y lleno de misericordia.

No tratamos de merecer la misericordia con una vida de misericordia.

Al contrario, somos capaces de vivir una vida misericordiosa porque se nos ha mostrado misericordia.

Así que el capítulo 12 comienza a describir esta vida y nos exhorta a vivirla.

Primero Pablo trata sobre:

  1.            nuestra vida como una adoración hacia Dios.
  2.            la humildad y la sencillez en relación con nosotros mismos (v. 3).
  3.            nuestras relaciones interpersonales en la iglesia (vv. 4-13).
  4.            nuestra relación con nuestros enemigos (vv. 14-21).
  5.            nuestra relación con las autoridades civiles en el capítulo 13:1-7, y así continúa.

Veamos tres puntos para desarrollar acerca de la iglesia como cuerpo de Cristo en nuestra situación actual.

  1. La Unidad del Cuerpo de Cristo es Creada en Jesucristo

Veamos los versículos 4 y 5a

Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,

5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, …

Detengámonos con esa pequeña frase tremendamente importante: “en Cristo”. Nosotros que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo.

Cuando Pablo habla de la iglesia como un cuerpo, está refiriéndose a dos significados que se solapan.

Uno es que la iglesia universal (cada creyente en Cristo que alguna vez ha vivido) es el cuerpo de Cristo.

Efesios 1:22-23: y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Esa es la iglesia universal, invisible, espiritual, de todos los creyentes, el cuerpo de Cristo.

Pero el otro significado es que Pablo también está pensando en cada iglesia local como el cuerpo de Cristo.

1 Corintios 12:27 dice:

“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”

Así que cuando él usa la palabra “nosotros” en los versículos 4-5: “nosotros, que somos muchos. . . somos un cuerpo. . .”.

No  solo se está refiriendo a la iglesia universal de Cristo sino que también, se está refiriendo a cómo esa iglesia local debería funcionar como un cuerpo.

¿Qué Significa Estar “en Cristo”?

En el versículo 5a: “así nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo en Cristo”.

Esta frase significa que la unidad de enlace de todos los miembros en un cuerpo es creada y producida en Cristo.

Una manera simple de expresar qué significa es decir que como cada uno de nosotros está en una relación interpersonal con Cristo, estamos por tanto en relación con los demás.

Si soy un hermano de Cristo, y usted es una hermana de Cristo, entonces usted es mi hermana.

Al crear relaciones interpersonales consigo mismo, Cristo crea las relaciones interpersonales en el cuerpo.

Pero la verdad aquí es aún más profunda.

El significado de estar “en Cristo” es que cuando usted confía en Cristo como su Salvador y Señor y Tesoro, se establece una unión entre Cristo y usted de tal manera que todo lo que en Cristo puede ser compartido, es compartido con usted.

Todo lo que él es, y todo lo que él tiene que puede ser compartido será compartido con usted.

Y solo hay algo que no puede ser compartido, su deidad, y sus atributos únicos que le definen como Dios (como la omnipotencia, y la omnisciencia, y la eternidad). Pero todo lo demás que Cristo es y tiene, es nuestro en él.

Considere unos pocos ejemplos a partir de la forma en que es usada esta pequeña frase “en Cristo”. Esto es lo que significa que usted esté “en Cristo”.

1Corintios 1:4, recibimos gracia en Cristo.

Rom. 3:24, nuestra redención está en Cristo.

Gálatas 2:17, somos justificados en Cristo.

Ef. 4:32, tenemos el perdón de pecados en Cristo.

Rom. 8:1, no hay condenación en Cristo.

2 Corintios 5:17, somos una nueva criatura en Cristo.

Rom. 6:23, tenemos vida eterna en Cristo.

Fil. 4:19, Dios suple todas nuestras necesidades en Cristo.

Ef.1:3, tenemos toda bendición espiritual de los cielos en Cristo.

Col.1:28, seremos presentados a Dios perfectos en Cristo.

Rom. 8:32, no podemos ser separados del amor de Dios en Cristo.

El propósito de Pablo al hablar de esta manera es que:

Que amemos a Cristo, y admiremos a Cristo, y sigamos a Cristo y disfrutemos esa comunión que nos permite el Estar en Cristo.

1Corintios 3:21-23:

21 Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: 22 sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, 23 y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Ustedes le pertenecen. Ustedes están en él. Hay una unión por fe de modo que todo lo que él es, lo es para ustedes.

De modo que todo esto lo experimentamos juntos en un cuerpo.

Romanos 12:5“así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”

Redimidos juntos.

Justificados juntos.

Perdonados juntos.

Creados de nuevo juntos.

Cada necesidad es satisfecha juntos.

Juntos somos amados por Dios.

Juntos somos perfeccionados.

Viviendo juntos para siempre, y toda esta gloriosa unidad creada en Cristo y para la gloria de Cristo.

¡Oh nunca te permitas restarle importancia a la iglesia! Le costó a Dios la vida de su Hijo crearla.

Esto es lo primero que debía verse: La unidad del cuerpo de Cristo es creada en Jesucristo.

  1. En Cristo Se Valora la Individualidad

Miremos nuevamente el versículo 5 en la segunda mitad del versículo:

“así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros”

Cada uno de nosotros es parte de la unidad colectiva llamada el cuerpo, y que cada uno de nosotros está relacionado con los demás miembros del cuerpo.

Pero conociendo lo que dicen los versículos 6-8, no creo que esa afirmación sería cierta. El versículo 6a dice: De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,

Ese es un esfuerzo consciente de mostrar explícitamente nuestras diferencias individuales creadas y dispuestas por la gracia de Dios.

Luego Pablo enumeró diferentes dones en los versículos 6b-8. Donde enfatiza la realidad corporativa del cuerpo.

Es decir, nuestra verdadera individualidad se encuentra, se experimenta, se descubre, en las relaciones interpersonales del cuerpo de Cristo.

Piense en el versículo 5b:

“e individualmente miembros los unos de los otros”.

Miembros (partes) unos de los otros.

Uno por uno. Individualmente.

Esto es lo que Pablo está diciendo:

Yo soy parte de ustedes. Ustedes son parte de mí.

Yo soy como sus ojos, u oídos, o manos, o pies.

Y ustedes son como mis ojos, o mis oídos, o mis manos, o mis pies.

Cada individuo, es parte de los restantes individuos del cuerpo.

Esto es lo más sorprendente:

Es quien yo soy. Yo soy parte de ustedes. Lo que significa que mi individualidad, mi identidad individual, según Dios me ha creado, no puede ser conocida sino al servirles a ustedes mientras yo confío en Cristo.

Y la identidad de ustedes no puede ser conocida sino al servir a otros, y mientras ustedes confían en Cristo.

Es lo que hacen las manos, los pies, los oídos y los ojos. Sirven. Por esta razón tenemos dones.

Al vivir relaciones interpersonales con otros y al servir y ser servidos en el cuerpo de Cristo; entonces, a partir de esa posición e identidad, expresamos nuestra identidad individual con Cristo en relación con el mundo.

Amen a otras personas con todo su corazón y confiando en Cristo, y descubrirán quiénes son ustedes mismos.

  1. La gracia de Dios Sustenta Todo Ministerio en Cristo

Versículo 6: De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,

Lo que seamos en nuestra individualidad diferenciada, lo somos por gracia.

Usted es un don de gracia para la iglesia. Usted lo descubrirá cuando comience a amar la iglesia de manera práctica.

Es un llamado sorprendente, y una identidad sorprendente: estar en el cuerpo de Cristo y ser individualmente miembros unos de otros.

En la medida que descubro cual es mi don y me comprometo a formar parte de este cuerpo. Experimentaremos su poder, encontraremos el sentido de nuestro andar en Cristo, y glorificaremos su nombre.